Cómo jugar con los tiempos para tener sueños lúcidos

La técnica WBTB se basa en la coordinación de tu ritmo natural del sueño con tus intentos de inducir sueños lúcidos. De igual forma que con otras técnicas y ejercicios de entrenamiento lo que intentamos es tener una preparación psicológica adecuada. Con la herramienta WBTB lo que intentamos es encontrar de alguna forma el momento óptimo para despertarnos dentro de un sueño.

Pero encontrar el momento perfecto requiere un poco de práctica, porque hay muchos factores que se pueden tener en cuenta. La parte buena es que con dicha práctica es bastante sencillo encontrar tu momento ideal si le prestas un poco de atención.

De una forma muy básica, intentar tener sueños lúcidos después de 5 o 6 horas de sueño es más eficiente dado que en esa última parte de la noche es cuando la fase REM es más larga. Dependiendo de en qué fase estabas al despertar puede ser más práctico intentar directamente seguir durmiendo o bien levantarte y mantenerte despierto durante un rato antes de volver a dormir (WBTB).

Pero podemos afinar más que esta simple regla aproximada para aumentar la fiabilidad de nuestros intentos de inducción. Lo que hace falta para esto es conseguir que nuestros intentos ocurran siempre cuando la fase REM se acerca. Si te fijas en tu propio ritmo del sueño, en sus características y en cómo se siente, podrás llegar a saber cuándo te encuentras en la antesala del sueño REM. En realidad no hay unas señales claras y definitivas que te indiquen en que fase del sueño vas a entrar la próxima vez que te quedes dormido, sin embargo sí que puedes llegar a tener la intuición de en qué fase estabas al despertar y en qué fase vas a entrar.

Algunos consejos:

  • Si te acabas de despertar de un sueño corto, lo más probable es que te hayas despertado al principio de una fase REM. Si es así, éste es un momento propicio para volverte a dormir inmediatamente, y mantener el foco de tu mente en lo que estabas soñando. Con suerte volverás a dormirte y a entrar inmediatamente en otro sueño, o en el mismo. Además, en el caso de que te despiertes de un sueño corto deberías aprovechar el momento para prestar atención a lo que se siente al entrar en la fase REM directamente. Fíjate en cómo te sientes. Seguramente pases por unos momentos de visiones hipnagógicas. Seguramente tus pensamientos empezaran a tomar un tono artístico, a mezclarse temas aparentemente desconectados. Estas pueden ser las señales más claras de que vas a entrar en la fase REM.
  • Si por el contrario te despiertas de una fase No REM lo que sentirás es un estado de aturdimiento en el que eres incapaz de pensar normalmente. Si te vuelves a dormir es muy probable que vuelvas a esa misma fase de sueño profundo y por tanto no es un buen momento para volverte a dormir.

Por esto, tanto si voluntariamente pones el despertador para despertarte como si algo te despierta durante la noche, ten en cuenta en qué estado estabas e intenta mantener una actitud de observación sobre tus sensaciones a medida que te vuelves a quedar dormido.

Mi consejo es que cada vez que te vayas a dormir te familiarices un poco más con tus sensaciones y así conocerás mejor tu ciclo del sueño. Es más fácil de lo que parece, no requiere ningún esfuerzo.

Por otra parte hay otro fenómeno muy interesante a tener en cuenta cuando hablamos de la coordinación de nuestros intentos de lucidez. Se trata del efecto rebote de la fase REM. Es posible de hecho voluntariamente afectar la duración de la fase REM. Esto es así porque su eliminación durante una parte del sueño hace que las siguientes veces ésta aumente en duración. Es como si nuestro cuerpo supiera que le hemos robado algo y quisiera recuperarlo.

Las dos formas típicas de tener un aumento de la fase REM son:

  • Despertándote por la mañana al principio de la última fase REM. Esto hará que la noche siguiente tienda a aumentar su duración.
  • Tomando alcohol antes de dormir. Esto lo has hecho ya involuntariamente, ¿eh? 🙂 Es sabido que el alcohol suprime la fase REM, haciendo así que durante la primera parte de la noche el sueño sea en su mayor parte No REM, lo que hace que la fase de los sueños se concentre en las últimas horas de la noche cuando el efecto del alcohol disminuye.

Desgraciadamente ambas formas de manipulación son un poco indeseables porque la recuperación no es total, puedes recuperar una parte de lo que has perdido, pero no todo. Además de la primera forma te estás privando durante un día de unos sueños que te pertenecen. Y la segunda es la peor, pues el alcohol te hace dormir de una forma diferente, el hecho de acumular sueño profundo durante la primera parte de la noche hace que pierdas un poco las ganas de despertarte y volver a dormir a la mañana siguiente. Por ello, aunque no es recomendable beber alcohol para mejorar tus sueños sí que puedes aprovechar una noche que has bebido para experimentar cómo te sientes al quedarte dormido, al despertar, cómo han sido tus sueños, etc.

Tómatelo como un experimento más, nunca viene mal.

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