Tests de realidad. Introducción.

Normalmente cuando sueñas aceptas lo que sucede como real. Y después te despiertas y te das cuenta de tu error. Te das cuenta de cómo de extraño es aquello que acabas de vivir. Para aprender a tener sueños lúcidos debes captar la diferencia entre el sueño y la realidad que tenemos enfrente cuando estamos despiertos. Los tests de realidad son la herramienta más efectiva para aumentar nuestra autoconciencia por el día, y además nos pueden ayudar a producir sueños lúcidos de forma muy sencilla porque requieren que tengamos el hábito de preguntarnos si estamos soñando o no, y esta pregunta se acabará infiltrando en un sueño. Es en ese momento en el que aparece un rayo de duda cuando los test de realidad vienen en nuestra ayuda.

Dado que no puedes saber si estás despierto o soñando por la calidad de la realidad de lo que estás sintiendo o percibiendo, dado que en ambos casos la experiencia es real, es natural preguntarse cómo podemos comprobar con la máxima seguridad posible si estamos soñando o no.

Hay muchas técnicas para saber si estamos despiertos y conscientes, o dentro de un sueño, pero todos se basan en plantear seriamente la pregunta mientras realizamos una acción preferiblemente sencilla que sólo es posible llevar a cabo mientras estamos soñando, porque esté en contra de las leyes físicas que rigen el devenir de este minúsculo planeta que habitamos alegremente.

Te los explicaré en más detalle en otro momento, pero te voy a resumir los ejemplos más típicos de tests de realidad que circulan en libros, foros, etc. Te adelanto que no hay un consenso, y hay algunos que funcionan para unas personas con increíble precisión pero son inútiles para otras. 

Ninguno de ellos es infalible. ¿Por qué? Porque nuestro cerebro a lo largo de los años ha almacenado a la perfección las leyes físicas y contiene información de todo lo que hemos vivido. Todo ello lo puede simular perfectamente. Por ello los resultados de los tests de realidad dependen en buena parte de nuestra propia convicción de su capacidad para funcionar.

En resumen, la mejor manera de que te funcione un test de realidad es que de forma natural después de leer su descripción, pienses “hm, creo que podría funcionar”. Sólo con eso, ese test de realidad tiene más probabilidad de funcionar para ti que los demás. Por ello lo recomendable es que te informes sobre todas las opciones y pruebes los que creas que pueden ser eficaces en tu caso. Y si puedes inventarte alguno, adelante.

Estos que te pongo han sido probado por muchísimos soñadores lúcidos:

  • Leer cualquier texto dos veces y observar si cambia
  • Mirar la hora en un reloj y observar si se muestra bien
  • Mirar si tus manos tienen su aspecto normal
  • Respirar mientras te tapas la nariz
  • Saltar y observar si caes normalmente
  • Atravesar la palma de tu mano con un dedo de la otra
  • Mirar tu imagen en un espejo
  • Encender un interruptor de la luz y verificar que funciona

Si el resultado es el imposible (el texto o la hora cambian o son confusos, respiras a través de la nariz, te reflejas borroso en el espejo o aparecen otras imágenes,  etc.) quiere decir que estás soñando.

Se trata de realizar estos tests de realidad durante el día, para que cuando lo hagas mientras estés soñando puedas darte cuenta de que efectivamente estás soñando.

Repito, ninguno de estos tests es infalible porque el cerebro puede reproducir la realidad de forma muy convincente por una parte, y por otra mientras estamos soñando nuestras capacidades cognitivas son limitadas, es decir, podemos creernos casi cualquier cosa: “tengo 7 dedos, ah, se me había olvidado que me salieron dos el otro día.”

Por eso es fundamental que mientras realizas el test de realidad que prefieras te preguntes a la vez si estás soñando o no, de paso examinando tu entorno con los 5 sentidos para detectar cualquier tipo de incoherencia, de elemento imposible o que no encaja. Además es conveniente que te fijes en la consistencia o fluidez de lo que te rodea. Recuerda que un entorno cambiante es característico de los sueños.

Lo ideal es que durante una temporada (al menos unos días) te centres en uno o dos tests de realidad y compruebes si son útiles para ti. No se trata de que los pruebes todos al azar, sino de que los que elijas los utilices constantemente para que su uso se transfiera al interior de tus sueños.

El número de veces que realices los tests también va a depender de ti. Hay personas que prefieren hacerlos gran cantidad de veces al día (20-30) y otras que no necesitan tantas.

Como en el caso de la técnica particular necesitarás experimentar por ti mismo. En la mayor prate de la literatura y en los tutoriales y foros de internet se suele recomendar el test de la mano y realizarlo unas 12-15 veces al día.

En mi caso personal prefiero el test de leer un texto con atención, y lo hago con concentración extrema, primero leo el texto, lo interpreto, retiro la mirada y observo lo que me rodea, me lo cuestiono al 100%, imagino que todo es todo es una creación de mi mente, recuerdo lo que había leído, y entonces lo vuelvo a leer. Todo esto requiere mucha concentración, yo no lo podría hacer 15 veces al día, 4-5 es mi cantidad preferida, y no lo hago en momentos preestablecidos, sino en cualquier momento del día leyendo cualquier cartel, menú del restaurante, libro, factura, lo que sea. Dado que la mayor parte de mis sueños se desarrollan en el exterior, éste es el método que funciona mejor para mi.

Por eso piensa por ti mismo qué te puede resultar más práctico y experimenta.

Si estás realizando los tests durante el día pero no consigues hacerlos durante la noche, no te preocupes, acabarán surtiendo efecto. Sigue escribiendo tus sueños, es importante para que sigas recordándolos. Puede ser que estés haciendo tests mientras sueñas pero no recuerdes el sueño después. Hace falta un poco de paciencia y disciplina, pero si los haces bien, llegará el momento en que te descubras dentro de un sueño.

Parece que estoy hablando muy seriamente con palabras como paciencia, disciplina, seriedad, etc. Pero esto no quiere decir que hacer un test de realidad tenga que convertirse en un trámite aburrido. Al contrario, es preferible que lo hagas algo divertido, que cada vez que lo hagas te plantees si estás en un sueño y qué cosas extrañas pasarían si estuvieras soñando.

Si lo que haces es convertir un test de realidad en un engorro en lugar de un placer, no va a funcionar. Por eso quizás yo prefiero hacerlos menos veces también.

Otro problema posible puede ser que no recuerdes hacer los tests durante el día. Pero esto tiene más fácil solución. Por una parte puedes utilizar elementos que te recuerden que tienes que hacer el test, como alarmas en el móvil, escribir recordatorios, etc. Por otra, y mejor aún, puedes motivarte a hacer los tests de realidad cada vez que observes algo relacionado con alguno de tus signos personales de los sueños. Esto es lo más eficiente, aunque quizás es un poco más difícil. Ese esfuerzo extra vale la pena en cualquier caso.

También puede pasar que hagas los tests mientras sueñas y falles en reconocer tu estado. Deberías entonces ponerles más atención mientras los haces mientras estás despierto, pero en cualquier caso no te desmotives, piensa que es algo normal que nos pasa a todos, incluído a los más expertos soñadores lúcidos.

Sigue experimentando.

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